La Escala de Valores
La escala de valores determina tus gustos, inclinaciones, y motivaciones en la vida.
Tenemos libre albedrío y nuestras decisiones finalmente determinan nuestras circunstancias (el destino no existe como tal), y estas circunstancias se manifiestan dentro de una dinámica temporal con atributos y leyes naturales de compensación.
Tus decisiones hacen que seas lo que eres, sobre todo si fueron realizadas con plena libertad (sin prejuicios o estereotipos). Pero la pulsión que te hace decidir una u otra cosa es la convicción que tienes de tu escala de valores.
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Nuestras certezas le dan forma a los pensamientos y emociones para decidir las alternativas.
* Los valores en nuestro modelo de pensamiento determinan la jerarquía de importancia de las cosas, de esta forma en nuestro modelo lineal: si eres comunista, socialista, católico, capitalista o musulmán; quedarás dentro del mismo contexto, porque usaste la misma escala de valores. Las diferencias solo serán aparentes ya que, la importancia personal y el materialismo serán lo más valioso, la codicia y la presunción irán aparejadas del poder y del dinero. Pertenecerás a un grupo excluyente, fundamentalista, con un solo líder, poder masculino con intermediarios corruptos, y todo tiene etiqueta sin matices porque no existe la relatividad sistémica.
* Si por el contrario el modelo es circular como el de la Piedra del Sol. La complementación y solidaridad prevalecerán sobre lo material, la importancia personal deja de ser artificial y no es un fin existencial. La realidad dejaría de ser aparente y nos permitiría alcanzar estado superiores de conciencia.
En nuestra linealidad nos consideramos seres independientes a todo, somos protagónicos y competitivos; nos educan para ser los mejores, vivir planeando futuros inalcanzables, y para demostrar a los demás nuestra valía por la cantidad de bienes y posición que logremos. Somos seres materialistas consumidores de artificialidades que solo nos dejan flotando en la superficie de una realidad inocua. Nuestra existencia es una ficción manipulada por otros. Creemos que somos libres, pero ni siquiera sabemos tomar consciencia de nosotros mismos. Debemos rechazar contundentemente nuestro paradigma para permitir que el paradigma que lo sustituya penetre en las consciencias de todas las razas del planeta, eso erradicará las mentiras y ficciones con las que actualmente vivimos.
Tezcatl Iztac
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Tus derechos esenciales
Reconozcámonos dentro de este universo físico de tres maneras: cómo un simple elemento más de la red de vida planetaria, cómo sujeto social entre nuestros congéneres, y cómo un ser individual en su proceso de superación. En los dos primeros contextos debemos de complementarnos con nuestros pares de forma solidaria, porque ésta integración magnánima es un mandato tácito de la naturaleza que no podemos ignorar. Pero para poder cumplirlo cabalmente, debemos de ubicarnos primero en nuestra simple esencia individual. Proceso que se antoja largo, así que, te ofrezco este breve ensayo para intentar estimular el juicio que tienes de tu persona.

Siempre sitúate en la realidad que honestamente has concebido para ti, para aprovechar al máximo la oportunidad de ser. Con esto me refiero al hecho de ubicarte congruentemente en tú mundo como una persona auténtica. Sólo así podrás disfrutar plenamente los derechos que tú ganaste al alcanzar la vida, derechos que ahora no ejerces a plenitud porque vives a merced de intereses concebidos por otros. Te diré para tu complacencia y aunque suene a declaración proselitista que: tienes el derecho de tener consciencia de ser, de razonar, de percibir e intuir, de pertenecer al orden natural, de evolucionar, de no requerir la aceptación de otros, de elegir, de aplicar tu voluntad libremente sin incomodar a los demás, y de descubrir la dualidad de tu ser conciente-subconsciente. No es necesario hablar de tus obligaciones por haber nacido, ni tampoco es cierto que “todo derecho causa una obligación”, esto es un error de interpretación en nuestra limitante cultura lineal. Como contra parte a tus derechos debes ser impecable para que tu realidad fluya sin obstáculos incómodos.
Tezcatl Iztac
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Las enseñanzas de la muerte
Ahora sólo piensa que vives, y que el simple disfrute de tus sentidos y las satisfacciones anímicas obtenidas por tus esfuerzos te justifican y te reconocen con vida. Tu sentido existencial es el propio de la naturaleza en todas sus manifestaciones: evolucionar. Para eso tienes consciencia racional y subconciencia emocional que desarrollar.
Eres un ser vivo que para poder visitar este mundo tuvo que ganar el primer lugar en una contienda de vida frente a muchísimos competidores.
Sólo tenías un llamado en tú química diminuta y simple… vencer a todos los demás espermatozoides para ser el primero en llegar al óvulo y vivir.
¡Lo lograste! Venciste a millones de seres potenciales iguales a ti, y así te ganaste el derecho a la vida en tú primer gran esfuerzo. Luchaste por ella, porque fue una carrera contra tú muerte por eso tuviste que esforzarte tanto, era tú única batalla. En realidad los contrincantes no eran millones de iguales, sólo tuviste un enemigo junto a ti todo el tiempo… Tú propia muerte.
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Toma de ejemplo éste fantástico fenómeno biológico de la concepción del ser humano, y realiza con él un ejercicio de reflexión para aplicarlo a tu forma de vida. Imagina que hubieras tenido uso de consciencia siendo espermatozoide; sin tú muerte al acecho posiblemente no te hubieras esforzado para nacer, no hubiera habido carrera, intrepidez, angustia y sobre todo VOLUNTAD. Saberte un ente inmortal no te habría impelido al esfuerzo tremendo por vivir en este planeta, ésta primer lección de vida no debe ser olvidada jamás, aunque no recuerdes la vivencia.
En esta carrera no “competiste” contra los demás, porqué en realidad no era de tu interés ganarles, ni demostrarles que eres mejor y más importante que ellos como te sucede ahora. Ante la certeza de tú muerte… ¡Sólo te importaba vivir! Debías derrotarla, sólo eso, la competencia fue contra tú extinción, no para tú ego.
Frente a tú muerte no hay importancia personal, por lo tanto, no interesa la presencia de otros para que te evalúen. En tú vida el único juez y parte que evaluará y disfrutará los beneficios por la autenticidad lograda, serás tú.
Tezcatl Iztac
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Los inmortales
Especulemos que sucedería si los humanos fuésemos inmortales, tal vez no realizaríamos esfuerzo alguno, tampoco habría razones de apresurarse. Dentro de esa inmortalidad probablemente lo único que nos movería sería el placer de los sentidos, del sexo y los instintos; tal vez con el tiempo buscaríamos más intensidad y variedad como lo hacemos ahora, hasta podríamos llegar a tener hábitos compulsivos diversos o adicciones como el uso de drogas, alcohol o el exceso de comida; y hasta degeneraríamos nuestras conductas hasta la depravación misma y la superficialidad nos envolvería con sus adornos de colores, eso pasaría si nos pensáramos inmortales, que es como nos visualizamos habitualmente.
En el mundo de los inmortales no existiría el goce de saber, de reflexionar, de compartir, de amar (al amor se confundiría con el sexo, la imagen, el prestigio y el interés); la felicidad sólo estaría ligada a lo material.

Ahora pensemos que en este caso hipotético, el inmortal logra un gramo de conciencia existencial en un fugaz instante de iluminación racional (no que haya generado pensamiento filosófico porque el inmortal, es insubstancial), y se percata de pronto de la grandeza de no morir, entonces dentro de la superficialidad de su ego se entenderá como un ser superior respecto de otros seres vivos que sí mueren, y sus conclusiones le asegurarán estar en la última etapa de su evolución, todo un ser perfecto. Pensará que el universo fue hecho para él, ya que todo gira a su alrededor. ¡Soy lo más importante! ¡Además soy eterno! Gritará para sí mismo. Las plantas y animales seguramente deben de ser para mí. ¡Míos, todo es mío! ¡El universo está a mi disposición!
Y como todos sus congéneres (también Inmortales) pensarían igual que él, imperaría la competencia por demostrar quien es el mejor inmortal. El ego protagónico de estos seres egoístas sería competitivo, por lo tanto, su esencia de SER iría en proporción directa con las cosas adquiridas y el reconocimiento obtenido.
La muerte, es tu aliada
Regresemos a tu situación real de mortal, en donde sólo eres la seis mil millonésima parte de una especie, que vive en una de las 400,000 millones de galaxias del universo, y no sabes cuál es tú tarea existencial como ser humano consciente e “inteligente” y lo peor es que tienes muy poco tiempo para resolverlo, tic-tac, tic-tac y no sabes cuanto te queda, 5, 20 años, ¿13, 39, 52, 64?… ¡Y tú muerte acecha!. No tienes tiempo para infantiles actitudes de ególatras inmortales, ni jueguitos manipuladores de otros. Esa es tú realidad, quieras o no aceptarla. Tienes que cumplir con la única tarea reconocida en la naturaleza: EVOLUCIONAR. No podrás hacerlo físicamente, solo lograrás que ti consciencia sea la que evolucione, tu meta es alcanzar la conciencia de ser antes de morir.
Cada acto de tú vida podría ser el último. Tú ser interno lo sabe y por eso trata de guiarte hacia sí mismo. El saberte mortal té fuerza a buscar tus potenciales, tus respuestas, y a tratar de estar en armonía con el orden natural, a ser solidario y compartido con los demás, y a cuidar el planeta del que dependes. Pero además debes aprovechar la visita y hacer valer tus derechos esenciales, divertirte, ser feliz, amar, ser amado, desarrollar tus capacidades y estar a gusto con tu persona. Saber que tu muerte es inminente te obliga a hacer lo que crees que debes de hacer en el momento mismo que lo reconoces. La muerte es la consejera más apremiante, y no depende de la edad, ni de tu condición económica; su llegada casi siempre es sorpresiva, por eso debes tenerla presente en cada acto de tu vida.
Por eso te deseo que: Que tú muerte te acompañe siempre.
Tezcatl Iztac
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La maestría de fluir
"Te voy a mostrar un camino que casi nadie conoce, pero que todos recorremos porque así funciona la propia naturaleza, sólo que al tomar conciencia de lo que sucede en tu realidad podrás optimizarlo, y vivirás serenamente sin estrés. Tendrás que prescindir de tus categorías culturales, prejuicios y dogmas (eso es lo más difícil); de otra forma nunca encontrarás el verdadero conocimiento y te quedarás jugueteando con los reflejos de sus aplicaciones.
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Somos naturaleza y funcionamos como ella. La naturaleza es coherente y congruente en todas sus manifestaciones, significa que siempre responde igual, no solo en su ecología, materia o energía. Sus atributos y propiedades responden siempre de la misma forma y bajo las mismas leyes. Por lo mismo, si reconoces sus leyes empíricas como la dualidad de las propiedades cualitativas cíclicas, podrás acceder a sus funciones concientemente.
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La naturaleza es objetiva, real, fría y sin sentimientos, no busca amor ni la mueve un Dios; esa es una exageración lineal corrompida por dogmas mesiánicos. Su creación (de la naturaleza) fue tan perfecta que tiene magistrales mecanismos de equilibrio avanzando hacia estados evolutivos superiores y no le importa (porque no piensa solo es), ni le afecta que se pierdan especies completas, tiene la virtud de generar elementos emergentes que finalmente suplen las carencias.
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El sentido último de la naturaleza es la evolución, nuestro sentido existencial es evolucionar la consciencia… solo eso
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Solo tu subconsciente tiene la capacidad de conectarse con el resto de las fuerzas de la trama de la vida del orden de todas las cosas, así que olvida la parte racional de tu conciente. La única forma de fluir correctamente por las circunstancias en el orden de las cosas es permitiendo que el ser interno, nagual, o subconsciente lleve las riendas, ya que, carece de toda mal información y mal formación de nuestro conciente racional. Porque solamente es, y como tal está integrado a la naturaleza. Tu razón te ayudará a ordenar y dar secuencia lógica a tus quehaceres, te dará los mecanismos para aprovechar y obtener lo que buscas en el momento en que lo haces o lo planeas, pero una vez que empiezas a caminar tomando decisiones de las diferentes alternativas, deja a tu subconsciente que maneje… hasta que tu raciocinio deba de armar el paquete práctico nuevamente.
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Fluye bajo las señales de lo que es real, no supongas nada, solo observa y evalúa lo existente. Y muévete hacia lo que más te agrade o haga sentir a gusto, no fuerces nada y todo fluirá hacia ti. Cuando las casualidades te ayudan y todo parece resolverse en su momento, significa que estás sobre el camino correcto y en armonía. Solo dejándote llevar hacia lo que te hace sentir a gusto estarás permitiendo guiar al nagual o subconsciente, no lo eches a perder razonando mejores alternativas. Mejor reconoce concientemente porque te hace sentir mejor el sendero elegido, y comprenderás mejor al ‘tejedor ciego’.
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No racionalices porque forzarías el camino, déjate llevar hacia donde quieres con lo que está a tu alcance, eso que tienes a la mano te lo ofrece la posición que guardas en el orden de las cosas. Son tus elementos para transitar sin mayor esfuerzo". Tezcatl Iztac
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